Un ataque de ransomware cifra los archivos de sus equipos y le pide un rescate para devolvérselos. Para una pyme, unas horas sin acceso a la facturación o a la base de clientes pueden costar mucho más que cualquier medida de prevención. La buena noticia: casi siempre se puede evitar.
1. Copias de seguridad con la regla 3-2-1
Mantenga tres copias de sus datos, en dos soportes distintos, y al menos una fuera de la oficina. Si el ransomware entra, restaura y sigue trabajando sin pagar nada.
2. Actualizaciones al día
La mayoría de ataques aprovechan fallos ya corregidos. Mantener el sistema operativo y las aplicaciones actualizados cierra la puerta a buena parte de ellos.
3. Formación del equipo
El correo sigue siendo la vía de entrada número uno. Enseñar a su equipo a reconocer un phishing evita más incidentes que cualquier programa.
Prevenir un incidente cuesta una fracción de lo que cuesta recuperarse de él.
En Smart Informática implantamos estas medidas de forma sencilla y las mantenemos por usted dentro de nuestros contratos de mantenimiento.
